Cuando se vive con dolor crónico, puede ser un reto dormir bien. Puede resultar difícil conciliar el sueño, e incluso cuando lo consigue, puede verse interrumpido despertándose múltiples veces a lo largo de la noche. Además, aunque duerma una buena cantidad de horas, la calidad del sueño puede ser mala y seguir sintiéndose muy cansado por la mañana. La buena noticia es que, dado que el dolor y el sueño están conectados, trabajar en su calidad de sueño puede tener repercusiones positivas en su dolor.
Sueño
Download Sueño